De acuerdo al presidente y fundador del foro Cultura Semilla, la planta tiene propiedades para tratar neuropatías graves, atender padecimientos oncológicos y es de gran ayuda para personas con diabetes
Después de laborar un tiempo en un laboratorio cannábico en Canadá, Ricardo Daniel García Vázquez regresó a Yucatán decidido a ser un activista para promover el uso medicinal de la marihuana, cuyo componente terapéutico identificado como CBD, indicó, puede emplearse para neuropatías graves y atender padecimientos oncológicos y ser de gran ayuda para personas con diabetes.
El presidente y fundador del foro “Cultura Semilla”, donde abordan temas acerca del uso medicinal del cannabis, cuenta cómo fue su acercamiento con esta actividad, las motivaciones que experimentó para hacerlo y lo complejo que resulta debido al tabú que existe en una sociedad muy conservadora como la yucateca al abordar el tema.
¿Cómo inició tu interés en estudiar las propiedades medicinales del cannabis?
Me inicié en esto porque tenía más de cinco años de casado y mi esposa no podía concebir, tuve la oportunidad de trabajar en un laboratorio cannábico en el extranjero y aproveché la oportunidad para buscar información. Cultura Semilla nació el 24 de febrero de 2019 y el 31 de mayo de ese mismo año me enteré que sería papá.
¿Cuáles son los principales tabúes que existen al hablar del cannabis?
Desde pequeños nos enseñan que la marihuana es mala, pero nuestros ancestros remojaban marihuana en alcohol para untárselo y aliviar sus dolencias, e inclusive hubo un tiempo en el que el presidente Lázaro Cárdenas legalizó su uso, pero fue por poco tiempo, porque por presiones de Estados Unidos se volvió a prohibir.
¿Cuál es el estatus legal de la marihuana en México?
En 2017 se legalizó el uso medicinal, el problema que como activista en el tema veo es que solo se puede importar, yo estoy en contra de esto, porque toda la mano de obra para cultivarse y todos los impuestos se quedan en otro lado cuando hay muchos campesinos locales que podrían incrementar sustancialmente su economía.
¿A qué se le llama CBD?
Es la parte terapéutica de la planta, que también contiene una sustancia psicoactiva, el Tetra Hidro Canabidol o THC, que es la que nos gusta en el consumo lúdico, la que nos pone “high”. En cuanto a la CBD hay que explicar que tenemos en el sistema nervioso receptores que nos ayudan a recibir de manera idónea los canabinoides, el problema que tenemos en el país es que al no permitirse la investigación, no se puede determinar la dosificación para tratar el cáncer, diabetes, hipertensión, ansiedad y depresión, por lo que solo se puede usar como suplemento alimenticio. También ayuda a personas con epilepsia, párkinson u autismo.
¿Tiene otros usos el cannabis?
Yo digo que es como el nuevo henequén porque también tiene su parte industrial y se puede obtener papel, cartón, tela, biocombustibles y hasta material para construcción y además tiene la ventaja de que la planta crece ocho veces más rápido que un árbol, produce cuatro veces más oxígeno y consume menos agua. En la actualidad se elaboran jabones y shampoos que ayudan a la salud de la piel y el cuero cabelludo.
¿Cuál es la petición a las autoridades respecto a este tema?
Que hay que buscar un buen camino a la regularización del cannabis para que se eviten problemas relacionados con la mala calidad de la marihuana que se vende en las esquinas y con malas experiencias en el consumo lúdico, para lo cual es importante que se brinde información especialmente para evitar que se mezcle con otras sustancias como el alcohol, porque esa mezcla se convierte en una bomba. Aquí es importante recordar que desde 2018, bajo amparo, se puede autocultivar para uso personal y que se tiene derecho a portar hasta 28 gramos, pero en la práctica las autoridades no están capacitadas para determinar esa cantidad y terminan tratándote como delincuente.
Texto y foto: Manuel Pool




