Rocío Quintal y la lucha contra las diferentes formas de violencia femenil

Nacida en el seno de una familia en la que se le enseñó que la preparación es la mejor llave para abrir puertas, acceder a las oportunidades laborales y alcanzar la calidad de vida merecida, la doctora Rocío Quintal López no se conformó con terminar una licenciatura: su meta era concluir con éxito sus estudios de posgrado.

Estudió la licenciatura en psicología en la Universidad del Mayab y, posteriormente,  dejó la comodidad de su hogar en Mérida para trasladarse  a la Ciudad de México. Ahí cursó la maestría en Psicología Clínica, titulándose con mención honorífica. Más tarde, en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), concluyó su doctorado en Ciencias Sociales con especialidad en Estudios de Género, donde obtuvo la Medalla al Mérito Universitario.

El camino no fue fácil, pero valió la pena, ya que le permitió ingresar al Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Uady,  donde desde hace 17 años ha encaminado sus esfuerzos a impulsar el proceso de construcción de la igualdad de género.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, platicamos con la Dra. Quintal, quien subraya que, si bien se ha avanzado mucho en la materia, aún queda una larga ruta por recorrer.  

En este sentido, comenta que las cosas han cambiado desde sus tiempos de preparatoria, cuando conoció casos alarmantes; por ejemplo, el de una compañera a la que un maestro le pidió un beso en la boca a cambio de aumentar su calificación.

“Lo que te puedo decir es que, en ese momento, no teníamos ni la más remota idea de que eso era un acto de hostigamiento sexual. Estábamos en un espacio y en un tiempo donde ese tipo de conductas estaban invisibilizadas y ni siquiera se nos ocurría denunciar”, recordó.

Si en la actualidad ocurriera un acto similar, sería nombrado como violencia y denunciado. En el caso de la máxima casa de estudios, sería atendido de inmediato y el docente expulsado. Esto es posible gracias a que hoy se cuenta con un protocolo para la atención de estos casos, el cual es parte del trabajo que la Dra. Quintal ha impulsado.

“Ahora visibilizamos estas conductas y las nombramos como los delitos que son. Hay leyes y hemos avanzado mucho en términos de igualdad formal o legal, pero tenemos un cuello de botella en lo que se conoce como igualdad sustantiva. Esto quiere decir que lo plasmado en la ley debe ser una realidad en la vida de las personas; eso aún no sucede plenamente y es en lo que tenemos que trabajar”, explicó.

Texto: Manuel Pool

Foto:  Cortesía