La reducción será gradual hasta el año 2030
La jornada laboral en México va camino a reducirse a 40 horas semanales. En el Senado de la República, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y de Trabajo aprobaron el dictamen que reforma el artículo 123 de la Constitución para bajar gradualmente la semana laboral de 48 a 40 horas.
La aplicación será escalonada. En 2026 se mantendrán las 48 horas; en 2027 se reducirá a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42, y finalmente en 2030 quedará establecida en 40 horas.
El dictamen fue avalado por los 48 senadores que integran las comisiones legislativas. Además, los legisladores Óscar Cantón Zetina, Enrique Inzunza Cázarez y Geovanna Bañuelos de la Torre impulsaron una precisión clave en el texto constitucional: por cada seis días laborados: “las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso, con goce de salario íntegro”.
También quedó establecido que, cuando por causas extraordinarias se prolongue la jornada, ese tiempo deberá pagarse con un 100% adicional sobre el salario ordinario.
Sobre las horas extra, el documento fija un límite de 12 a la semana, “las cuales podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias, en un máximo de cuatro días en ese periodo, y cuando se supere ese tiempo laboral, la persona empleadora estará obligada a pagar al trabajador 200% más del salario correspondiente a las horas del salario de jornadas ordinarias”.
Antes de que iniciara la discusión, los senadores se reunieron con el secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños López, quien afirmó que la reforma responde a las “décadas de adeudos que se tenían con los trabajadores del país”.
“Lo que tienen ustedes en su haber legislativo es una medida de afirmación de los derechos; les pido que no perdamos la oportunidad de abonar al beneficio de millones de personas trabajadoras que están esperando con esta medida, y, también, que se mejoren sus condiciones laborales y su bienestar familiar”, expresó.
Bolaños López aseguró que la reducción de la jornada devolverá tiempo a los trabajadores para usarlo como mejor les convenga y rechazó que la medida vaya a perjudicarlos.
“No perjudicará a la clase trabajadora; muy por el contrario, habrá algunos sectores de la clase trabajadora que se verán beneficiados, incluso con montos superiores al 30 por ciento del salario que hoy perciben. Hemos llegado a esta revolución laboral en la que se han reconocido, por fin, derechos tan importantes como la reducción de la jornada”, subrayó.
Desde Yucatán, la senadora Verónica Camino Farjat defendió el esquema flexible frente a quienes piden dos días de descanso obligatorios. “Le pedimos mucho a la gente que tiene que entender cómo funciona la ley, si nosotros ponemos 2 días de descanso obligatorio, le vamos a quitar la oportunidad a otras personas de poder acomodar sus horas de trabajo”, comentó.
Puso como ejemplo a quienes prefieren trabajar menos horas entre semana y compensarlas el sábado. “Por ejemplo, hay casos donde nos han platicado que ellos trabajan en vez de 8 horas diarias, trabajan 7 horas diarias, entonces, las 5 horas que se le quita, es decir, la hora diaria que trabajan menos la ponen el sábado, porque son personas que no tienen otro tipo de compromiso, entonces, el hecho de poner obligatorio los 2 días de descanso automáticamente quitaría la posibilidad de que eso sucediera”, explicó.
Mencionó también casos de amas de casa que necesitan jornadas de siete horas para poder recoger a sus hijos, lo que hace que cada hora libre sea crucial en su día.
Desde el PT, Alejandro González Yáñez planteó que el país debe dejar atrás la idea de “vivir para trabajar” y transitar a “trabajar para vivir”. Señaló que las personas no deben verse como “recursos”, sino como trabajadores con derechos, y que la reforma busca pasar de la “esclavitud laboral” al bienestar en el trabajo.
Por su parte, la senadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales Magdaleno, reconoció que la reducción a 40 horas semanales favorecerá el descanso y el esparcimiento de los trabajadores.
El dictamen podría ser votado este miércoles por el pleno del Senado y, de aprobarse, sería enviado a la Cámara de Diputados para continuar su trámite legislativo.
El voto
La discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas llegará este miércoles al pleno del Senado. Así lo adelantó el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier Velazco, quien dijo confiar en que se mantenga el respaldo que ya dieron legisladores de la oposición.
El senador de Morena consideró que ese apoyo “habla bien de ellos”, ya que frenar la reforma “tiene un costo social y un costo político”.
También llamó a sus colegas a dejar de lado las diferencias partidistas. “Pensemos en México, que hay ocasiones en que nuestras diferencias nos separan, pero hay temas que deben de unirnos como mexicanos”, expresó.
Mier Velazco sostuvo que la iniciativa es resultado de un acuerdo entre distintas partes: “un encuentro de voluntades de quienes son los empleadores de los diferentes giros que tiene la empresa en México y los trabajadores que son los que aportan su mano de obra; un encuentro de voluntades y del gobierno, que fue el puente”.
Los sindicatos
Del lado de los trabajadores, las organizaciones que integran la Mesa de Diálogo Sindical, junto con la Asociación General de los Trabajadores y la Unión Nacional de Trabajadores, reiteraron su respaldo a una jornada de 40 horas semanales con dos días de descanso, pero también encendieron alertas sobre el rumbo que está tomando la reforma.
Advirtieron que existe el riesgo de que los cambios no garanticen plenamente los derechos planteados desde un inicio, en especial la reducción de la jornada, y que incluso puedan abrir la puerta a retrocesos en los actuales periodos de descanso.
Las centrales sindicales recordaron que la iniciativa presentada el 3 de diciembre de 2025 busca establecer una semana laboral de 40 horas, impedir la reducción de salarios y prestaciones, y limitar el trabajo extraordinario de menores de 18 años.
“Estos elementos responden a una demanda histórica del movimiento sindical y constituyen una base relevante para transformar el mundo del trabajo, la reducción de la jornada debe servir para mejorar la salud, el bienestar, la productividad y la calidad de vida de los trabajadores”.
También expresaron inquietud por algunos cambios en la redacción de la reforma. “Expresamos preocupación por la redefinición de la jornada al sustituir ‘estar a disposición del empleador’ por ‘desarrollar actividades subordinadas’, lo que puede generar interpretaciones restrictivas y excluir tiempos de guardia, espera o disponibilidad históricamente reconocidos como trabajo efectivo”, advirtieron.
Texto: Alejandro Ruvalcaba
Fotos: Agencias




