Solidaridad con el pueblo de Cuba

El esfuerzo solidario reúne aportaciones de distintas entidades del país, ciudadanos y empresarios

Con solidaridad y a contrarreloj, el colectivo internacional Global Sumud Flotilla dispuso de 30 toneladas de ayuda humanitaria para enviar este viernes 20, vía marítima a Cuba desde el puerto de abrigo Yucalpetén, en Progreso, ante la crisis que enfrenta la población de la isla, marcada por la escasez de alimentos y las afectaciones en el suministro eléctrico.

Marisela Vega, una de las organizadoras, explicó que la colecta se realizó en tiempo récord, debido a las dificultades logísticas para hacer llegar el apoyo.

“Tuvimos aproximadamente una semana para juntar ayuda. Llamamos urgentemente a la población y la verdad es que la gente respondió maravillosamente”, destacó.

El esfuerzo solidario reunió aportaciones de distintas entidades del país, así como de ciudadanos y empresarios.

En Mérida, el centro de acopio logró concentrar cerca de 1.5 toneladas de víveres, entre arroz, frijol, fórmula para bebés, productos de higiene y medicamentos adquiridos mediante donaciones económicas: “es muy bonito ver la solidaridad de todo el pueblo”.

Debido al tiempo limitado, muchas contribuciones se realizaron en efectivo para facilitar la compra inmediata de insumos. “Decíamos, cualquier cosa que manden no va a alcanzar a llegar, pero sí pueden hacer donaciones económicas”, señaló Marisela Vega.

En total, se lograron reunir 30 toneladas de ayuda, incluyendo alimentos, agua purificada, productos de limpieza, higiene personal, bicicletas y equipo energético. “Son 73 paneles solares que están viniendo con batería, el transformador”, detalló.

El volumen alcanzó el límite de capacidad de la embarcación, llamada “Granma II”: “30 toneladas es lo que acepta el barco y hasta ahí es donde cortamos”, indicó Vega, quien subrayó que incluso, después de cerrar el acopio, la ciudadanía seguía buscando cómo contribuir.

La misión forma parte de un esfuerzo internacional con participación de activistas de América y Europa, aunque la mayor parte de la ayuda reunida en Mérida es de origen mexicano.

“La idea de esto es mostrar la solidaridad, que hay cosas que podemos hacer si nos organizamos; yo espero, habrá más misiones adelante donde se pueda llevar más ayuda”, añadió.

Obstáculos y resistencia en altamar

Nicole León, capitana del “Convoy Nuestra América”, señaló que uno de los mayores desafíos fue conseguir embarcaciones debido a temores y restricciones internacionales. En total, 26 personas —entre tripulación y voluntarios— participan en esta travesía.

“Conseguir barcos fue una de las cosas más difíciles; el problema es que la gente tiene miedo a alquilar los barcos por represalias del poder, del imperialismo, que es al que enfrentamos en esta misión”, afirmó.

León también destacó los retos que ha enfrentado como mujer en un entorno predominantemente masculino.

“Y a esto hay que sumarle que, como ven, soy mujer, y eso dificulta más las cosas, porque vivimos en un mundo muy machista todavía, donde nosotras tenemos que trabajar el doble o el triple para posicionarnos y para que nos hagan caso”, expresó.

A ello se suman factores de origen e identidad que complejizan aún más su experiencia.

“No solo eso, sino que somos del sur global y somos racializadas, son interseccionalidades que hacen las cosas mucho más complejas, porque siempre necesitamos la validación de un hombre”, añadió.

Pese a los obstáculos, resaltó el avance logrado. “Tenemos que las mujeres posicionarnos y construir lugares que históricamente han sido para los hombres, pero lo hemos conseguido; tenemos un barco grande que zarpa de aquí y dos veleros que zarpan de Isla Mujeres, así que venceremos”, concluyó.

Un llamado global contra el bloqueo

Por su parte, el activista humanitario brasileño Thiago Avila subrayó que la misión va más allá de la ayuda material, al representar un mensaje de solidaridad internacional.

“Nosotros cuando navegamos hacia Cuba vamos para decir que el mundo está con los pueblos en contra de ese proceso de destrucción, de explotación, de opresión y de destrucción de la naturaleza”, expresó.

Añadió que el apoyo responde a necesidades urgentes, pero también busca generar conciencia.

“Cuando llevamos alimentos, medicamentos es para decir que Cuba necesita en ese momento ese apoyo, pero sobre todo necesita que la conciencia del mundo”, señaló.

Ávila advirtió sobre el impacto de los conflictos globales en los pueblos. “Si dejamos un mundo donde pasa genocidio, en Palestina, en Congo, en Sudán, ¿qué pasará con los pueblos del mundo?”, cuestionó.

En ese contexto, afirmó que la movilización busca enviar un mensaje claro. “Estamos navegando hacia Cuba para decir: ‘En Cuba no, los pueblos no van a dejar’”.

Finalmente, destacó la dimensión internacional del esfuerzo. “Tenemos más de un barco que sale desde México, en total son 40 personas que salen en múltiples barcos”, indicó.

“El barco que sale de Progreso tiene la capacidad de carga, estamos llevando 30 toneladas de alimentos, medicamentos y paneles solares”, concluyó.

Texto y fotos: Alejandro Ruvalcaba