La reconocida empresa de repostería yucateca Tere Cazola inauguró su sucursal número 101 en el centro histórico de Umán, marcando un nuevo paso en su proceso de expansión y convirtiéndose en el primer municipio del estado en albergar una tienda de la marca fuera de la capital.
La apertura fue encabezada por la fundadora de la empresa, doña Tere Cazola, quien acudió al acto inaugural acompañada de directivos y colaboradores, en un evento que reunió a clientes y habitantes del municipio.
Durante la inauguración, el gerente comercial de la marca, Julio Cortés, destacó que la apertura de esta nueva sucursal representa un inicio positivo para el año y forma parte de una estrategia de crecimiento sostenido. Informó que actualmente Tere Cazola cuenta con 46 sucursales en Yucatán, además de presencia en Quintana Roo, Tabasco, Campeche y la Ciudad de México.
Señaló que, de manera simultánea a la apertura en Umán, la empresa también inauguró una nueva sucursal en El Pedregal, en Ciudad de México, y mantiene un programa de expansión en distintas zonas del país, incluyendo puntos como San Fernando Tlalpan, Lindavista, Santa Fe e Interlomas, así como nuevas ubicaciones en Mérida.
Respecto a la decisión de abrir en Umán, explicó que fue resultado de un análisis de mercado y de la alta demanda registrada a través de distintos canales de atención y redes sociales. Añadió que la ubicación en el centro histórico fue seleccionada tras evaluar diversas opciones, con el objetivo de consolidar la presencia de la marca en una zona estratégica del municipio.
Asimismo, adelantó que la empresa analiza la posibilidad de abrir sucursales en otros municipios del estado, entre ellos Valladolid y Tizimín, como parte de su plan de crecimiento regional.
Finalmente, Julio Cortés reiteró la invitación a la ciudadanía para conocer la nueva sucursal y recordó que la marca se distingue por ofrecer repostería 100 por ciento artesanal, elaborada sin conservadores ni químicos añadidos, característica que ha consolidado su aceptación entre las y los consumidores.
Texto y foto: Andrea Segura




