Umán prioriza la fiesta en vez de mejorar el municipio

Los preparativos del Carnaval Umán 2026 avanzan “sin falla alguna” y son promovidos por el Ayuntamiento como una estrategia para fortalecer el tejido social; sin embargo, fuera del ambiente festivo, la realidad del municipio contrasta de manera contundente.

Calles llenas de baches, alumbrado público deficiente, acumulación de basura y una evidente falta de atención a los servicios básicos siguen siendo parte del día a día de los habitantes, sin que se perciban acciones efectivas por parte de la alcaldesa Kenia Walldina Sauri Maradiaga.

Mientras se afinan los detalles para que la fiesta luzca, gran parte del municipio permanece en el abandono. El carnaval se realizará del 11 al 17 de febrero, con diversas actividades previas, en medio de un escenario urbano que refleja rezagos históricos no atendidos. “El carnaval lo esperamos como cada año, es bonito, va uno a divertirse con la familia, se la pasa uno chévere, pero, a Kenia le falta arreglar muchas calles, está bien acá la fiesta del carnaval es parte de las tradiciones, pero las calles buenas, pues no tienen para cuando”, señaló Elena Castillo, vecina del fraccionamiento Piedra de Agua.

Pese a estas carencias, el ayuntamiento anunció la presentación de artistas como Emmanuel Palomares, Marlene Favela, Aarón Mercury y el llamado “Bombón Asesino”, Ninel Conde, espectáculos que, de acuerdo con los propios vecinos, implican el pago de sumas millonarias con recursos públicos.

“Acá en San Lorenzo falta más atención y mantenimiento a las calles, la recolecta de basura, el alumbrado público; entonces cuando ves que gastan en millones de pesos en fiesta, te preguntas y respondes: entonces sí hay dinero, ¿y acá en el fraccionamiento para cuándo van a mejorar las condiciones?”, expresó Carlos Canul, vecino.

Mientras el Carnaval Umán 2026 promete luces, música y espectáculos de alto costo, para muchos ciudadanos la verdadera deuda del gobierno municipal sigue siendo la atención de las necesidades básicas.

Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba