Académico analiza la situación actual imperante en Estados Unidos y cómo la administración republicana ha estigmatizado a esta población, al presentarla como una amenaza para el vecino país del norte
El Congreso del Estado fue es el escenario para la presentación del libro “El poder de transformación de los migrantes mexicanos y sus organizaciones transnacionales”, del académico Miguel Moctezuma Longoria, una obra que analiza la situación actual de los migrantes mexicanos en Estados Unidos y las políticas impulsadas durante la actual administración del presidente Donald Trump, las cuales han estigmatizado a esta población al presentarla como una amenaza para dicha nación.
El texto documenta diversos casos de vulneración de derechos humanos de comunidades latinas, particularmente en estados como California o Nueva York, en los que migrantes han sido detenidos por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) sin que existan causas plenamente justificadas.
Durante la presentación, Moctezuma Longoria sostuvo que la estrategia política de Trump consistió en construir un discurso de emergencia nacional para despojar de derechos a la población migrante y legitimar acciones de persecución.
Señaló que este planteamiento se sostiene bajo el argumento de una supuesta “invasión” que pone en riesgo la seguridad del país, una narrativa que, afirmó, no corresponde a la realidad.
El académico afirmó que el entonces presidente estadounidense fabricó la idea de que los migrantes eran enemigos del Estado, con el objetivo de perseguirlos, castigarlos e incluso justificar la violencia en su contra, al señalarlos públicamente como delincuentes.
“Y cuando crea el estado de emergencia Donald Trump lo que está haciendo realmente es hacer a un lado las leyes; las leyes ya no funcionan porque él es el protector de su país. Los jueces y los tribunales tampoco, los grupos parlamentarios no tienen ninguna función allí, porque él está pensando en cómo, entre comillas, cuidar y proteger a la sociedad, y él ha creado un enemigo, y entonces ese enemigo debe ser castigado, debe ser perseguido e incluso asesinado”, expresó Moctezuma Longoria.
Cabe recordar que durante 2025 se desplegaron miles de elementos de la Guardia Nacional y del ICE en distintos estados y ciudades para realizar operativos masivos de detención de personas migrantes en situación irregular, lo que generó un amplio descontento social, como en Florida y California, y la ciudad de Chicago, principalmente.
“El crear un estado de emergencia significa algo muy fuerte, porque entonces las personas ya no son personas con derechos; incluso dejan de ser personas. Son despersonalizadas y se convierten en cuerpos físicos, y cuando ya no son personas, entonces se pueden eliminar”, advirtió.
Moctezuma Longoria puntualizó que los migrantes no son inherentemente vulnerables, independientemente de si se trata de niñas, niños, mujeres, personas indígenas, con discapacidad o integrantes de la comunidad LGBTIQ+, sino que la vulnerabilidad surge cuando el Estado y la sociedad les niegan derechos.
“No son vulnerables; son vulnerados cuando no se les reconocen derechos. El Estado los vulnera cuando no reconoce esos derechos”, subrayó.
Lengua, identidad y exclusión
En otro apartado, el académico abordó el tema lingüístico y cultural de la migración. Señaló que en ciudades como Los Ángeles, donde existen comunidades mexicanas consolidadas, muchas personas no aprenden inglés, debido a que pueden desenvolverse completamente en español.
“Esto provoca cierto confort; no salen de ese círculo social porque trabajan, ganan dinero y el inglés se vuelve mínimo, entonces no lo aprenden, en comparación con personas que hablan español pero son de otras nacionalidades”, explicó.
También mencionó casos de personas mayahablantes de la Península de Yucatán que, al migrar a Estados Unidos, aprenden inglés antes que español, lo que calificó como una paradoja cultural. Situación similar, dijo, ocurre con los llamados “pochos”, quienes no hablan español con fluidez o se rehúsan a usarlo en público por vergüenza o por experiencias de discriminación, argumentando que su primera lengua es el inglés.
Migrantes y política
Moctezuma Longoria lamentó que, pese a que alrededor de 38 millones de mexicanos residen en Estados Unidos, la representación política de esta comunidad sigue siendo mínima. Por ello, consideró urgente que los migrantes se organicen para generar liderazgos capaces de incidir en los espacios de poder y realizar cabildeos con sectores que dependen de su fuerza laboral.
El último líder de esta comunidad, fue César Chávez, quien fue un campesino y activista de los derechos civiles estadounidense, en especial de los trabajadores del campo, y junto a Dolores Huerta, fundó la Asociación Nacional de Campesinos en 1962.
Por su parte, la diputada Neyda Pat Dzul (Morena) destacó que la migración atraviesa a miles de familias yucatecas, particularmente en municipios del sur del estado, donde emigrar se ha convertido en una estrategia de supervivencia económica y social.
Señaló que el fenómeno no debe reducirse únicamente al envío de remesas, sino comprenderse desde las experiencias de discriminación, violencia y separación familiar que viven las comunidades de origen.
Añadió que el libro interpela directamente al Estado mexicano y al Poder Legislativo, al plantear que los migrantes no son solo población vulnerable o beneficiaria de programas sociales, sino actores con liderazgo, agencia y capacidad de transformación social.
En tanto, el maestro Victoria Maldonado, asesor jurídico del Colectivo de Federaciones y Organizaciones de los Migrantes Mexicanos en Estados Unidos, afirmó que la obra representa una de las aportaciones teóricas más sólidas al estudio contemporáneo de la migración México–Estados Unidos, al cuestionar enfoques tradicionales centrados únicamente en la asimilación o el retorno.
Recordó que se estima que alrededor de 600 mil yucatecos residen actualmente en Estados Unidos, lo que da relevancia a la agenda migratoria local. Advirtió que el endurecimiento de las políticas antiinmigrantes —especialmente en estados como Texas— ha derivado en deportaciones expeditas, criminalización y actos de discriminación que, en muchos casos, constituyen crímenes de odio.
Maldonado alertó que las detenciones no se limitan a operativos en calles o centros de trabajo, sino que también ocurren a la salida de escuelas, iglesias, bibliotecas, hospitales, centros comerciales e incluso oficinas gubernamentales, lo que ha generado un ambiente de miedo, separación familiar y creciente hostilidad hacia la población migrante con fines raciales y supremacistas.
Texto y fotos: Alejandro Ruvalcaba



