Uno de los puntos de mayor conflicto en materia de movilidad en Umán no se localiza en su zona industrial, sino a tan solo unos metros del Palacio Municipal. Pese a ello, la alcaldesa Kenia Walldina Sauri Maradiaga parece no advertir la situación, coinciden vecinos.
El área crítica se ubica en torno al Mercado Municipal, específicamente en la confluencia de dos calles en forma de “Y”, donde coinciden pasos peatonales, paraderos de transporte público, taxis, mototaxis, ciclistas, motociclistas, estudiantes, feligreses y camiones de carga.
Los horarios más complicados son a las 7 horas y entre las 12:30 y las 14, cuando entran y salen estudiantes de la primaria “Salvador Alvarado”, ubicada sobre la calle 21, a pocos metros del mercado, es decir, “a la vuelta”.
Para controlar el paso de niños, padres de familia y automotores solo se asigna un elemento de la Policía Municipal, lo cual resulta insuficiente para agilizar la circulación y disminuir el riesgo de incidentes.
Mientras tanto, la problemática de movilidad se intensifica, y los vecinos aseguran que no hay acciones visibles de la autoridad municipal, como primera autoridad respondiente.
“El entorno es complicado acá a la redonda del mercado, en la mañana, tarde y en la noche; ya son muchos carros, camiones y no digamos de los mototaxis, se perdió el orden, ya no hay orden, cada quién hace lo que quiere, y los policías no hacen nada”, explicó Fabricio Ku, vecino de la calle 20.
Texto y foto: Redacción




