Vivan la cuaresma con ayuno, oración y compromiso con los pobres: Arzobispo

En el inicio de la Cuaresma, el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, llamó a los fieles a vivir este tiempo litúrgico con ayuno, oración y compromiso con los más necesitados, sin limitarlo a tradiciones externas. Además, exhortó a practicar el ayuno con sentido social y espiritual.

“Debemos hacer el ayuno, más no las críticas, porque hay gente que no tiene el pan de cada día en sus mesas”, expresó.

En su mensaje con motivo del Miércoles de Ceniza, recordó que la Cuaresma es un camino de 40 días hacia la Pascua y pidió recuperar su sentido profundo.

Señaló que, aunque el carnaval continúa celebrándose, son menos las personas que asumen prácticas como el ayuno, la confesión y las obras de caridad como preparación para esta celebración central del cristianismo.

“El carnaval que se celebra en Yucatán, al igual que en otras ciudades de América Latina, consiste en los días que los primeros evangelizadores trajeron a nuestras tierras, enseñando que al día siguiente, Miércoles de Ceniza, iniciaba una etapa de cuarenta días en los cuales no podría celebrarse ninguna clase de fiesta, pues se debía abundar en ayunos, sacrificios y limosnas como signo y ayuda para la conversión de los corazones, en preparación para el bautismo o la renovación bautismal en la Pascua. Entonces todo el pueblo entraba en esa dinámica de austeridad, pues todos eran plenamente católicos y vivían la fe con sus consecuencias y compromisos”, explicó Rodríguez Vega.

El arzobispo indicó que la imposición de la ceniza debe vivirse con conciencia y arrepentimiento sincero, no como una costumbre sin significado religioso. También subrayó la importancia de acompañar este signo con formación y reflexión.

“Hoy en día continúa la celebración del carnaval, pero en proporción, lamentablemente, son pocos los que entran en ese camino de preparación para la Pascua, con ayunos, crecimiento en la oración, cercanía con la Palabra de Dios, con una confesión extraordinaria y manifestaciones de caridad para con los necesitados”, señaló.

Asimismo, destacó que durante la Cuaresma miles de jóvenes, familias, seminaristas y grupos misioneros realizan actividades pastorales en distintas comunidades del estado, lo que fortalece tanto a quienes reciben la misión como a quienes la llevan a cabo.

“Y la cuaresma es un camino hacia la Pascua, una gran preparación hacia la Pascua que originalmente era una preparación para los que iban a ser bautizados, que durante años se preparaban para el bautismo, hay gente que se queja por una plática o dos prebautismales; los primeros cristianos se preparaban durante años, se bautizaban adultos, sí, pero también niños, porque se bautizaban familias enteras”, dijo el arzobispo.

En su homilía también hizo énfasis en las prácticas tradicionales del ayuno y la abstinencia, invitando a asumirlas con seriedad y acompañarlas de sacrificios personales que fortalezcan la voluntad y la vida espiritual.

En ese sentido, afirmó que la conversión cristiana implica cercanía con quienes viven en condiciones de vulnerabilidad, incluidos enfermos, personas privadas de la libertad y migrantes.

Durante la misa de Miércoles de Ceniza, celebrada en la Catedral, aproximadamente 500 personas acudieron a recibir la ceniza en la frente. Este signo representa un llamado a la conversión, al reconocimiento de los propios errores y a la preparación interior para la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Texto y foto: Alejandro Ruvalcaba