Combustible del aire

La industria de la aviación es un gran emisor de dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases implicados en el cambio climático y el calentamiento global, y los viajes aéreos continúan aumentando.

Pero a diferencia de los automóviles, los aviones no pueden transformarse a corto plazo para volar con propulsión eléctrica o de hidrógeno a gran escala.

La estación aeroportuaria de Rotterdam-La Haya (RHIA), en Países Bajos, está dando, junto a un consorcio de empresas, un innovador paso para reducir la presencia de este gas en la atmósfera: investigar la producción de combustible aéreo renovable a partir del aire.

El estudio del aeropuerto y un grupo de empresas alemanas, liderado por la firma EDL Anlagenbau, buscar allanar el camino para poner en marcha una planta capaz de producir mil litros de este combustible por día, informa Climeworks la firma suiza que provee la tecnología necesaria.

Esta planta de demostración permite producir combustible para aviones a reacción a partir del aire (Rjffa, por sus siglas en inglés) excediendo la escala de laboratorio, y aspira a ser la primera en el mundo en ofrecer el Rjffa al mercado.

El Rjffa genera, durante su producción y combustión, una cantidad significativamente más baja de emisiones de CO2 y de partículas contaminantes finas, en comparación con los combustibles para aviones convencionales basados en fósiles, según EDL Anlagenbau.

PLANTA COMPACTA CON TECNOLOGIAS PUNTERAS

En la planta funcionan, vinculadas entre sí, una serie de tecnologías altamente innovadoras que dan como resultado final la producción del llamado “combustible de aire”.

Primero, el CO2 es capturado del aire ambiental mediante la tecnología de Climeworks y, posteriormente, es transformado en gas de síntesis, que es una mezcla de hidrógeno y monóxido de carbono, por medio de electrólisis, proceso químico en el que interviene una corriente eléctrica continua- utilizando células electrolizadoras de Sunfire.

A continuación, el gas de síntesis se convierte en hidrocarburo sintético mediante un sistema denominado “síntesis de Fischer-Tropsch” aplicado por Ineratec.

Finalmente, EDL se encarga del proceso de convertir los hidrocarburos sintéticos en combustible para aviones, así como del funcionamiento general y de la integración de la planta, según esta compañía.

Todo este ciclo productivo en cadena funciona de manera sostenible, gracias a la electricidad renovable, producida en su mayor parte en el propio campus del RHIA, a partir de los paneles solares fotovoltaicos del aeropuerto.

La firma SkyNRG, especializada en soluciones para combustible de aviación sostenible, es responsable de la estrategia de comercialización del combustible de aire, cuyo primer comprador potencial es la aerolínea neerlandesa Transavia.

Según EDL, este proyecto permitirá definir el concepto y la ingeniería básica para producir este combustible y se ha elegido este aeropuerto de Rotterdam La Haya para implementarlo, porque, según indican, “es un lugar ideal debido a su tamaño y organización”.

EL CONTINUO VIAJE DE IDA Y VUELTA DEL CO2

“Este proyecto también permitirá estimar los costos de la construcción de la planta y de la producción del combustible, lo que será decisivo para su fututo desarrollo”, inforó Louise Charles, gerente de comunicación de Climeworks, quien ha destacado “la belleza de capturar el CO2 directamente del aire y volver a utilizarlo una y otra vez”.

Para Oskar Meijerink, que dirige el proyecto Future Fuels en SkyNRG, “este es el futuro de la aviación”, aunque explica a un medio británico que este combustible tiene un largo camino por recorrer antes de ser competitivo, debido sobre todo al costo, ya que el combustible aéreo convencional es relativamente barato y capturar CO2 del aire aún es una tecnología incipiente y costosa.

Climeworks, fundada en 2010 y que comercializa la tecnología para la captura de CO2 del aire, es una empresa surgida del grupo de investigación de Aldo Steinfeld, profesor de Energías Renovables para el Transporte en la Universidad de Ciencia y Tecnología ETH Zurich.

Este grupo acaba de presentar otra innovadora tecnología que produce combustibles de hidrocarburos líquidos a partir de la luz solar y el aire, mediante una cadena de procesos termoquímicos, en una mini refinería solar instalada en el techo del edificio del Laboratorio de máquinas de la ETH en Zúrich, Suiza.

Los investigadores de ETH han desarrollado una planta solar para producir combustibles líquidos sintéticos neutros en carbono, es decir que liberan tanto CO2, durante su combustión, como el que se extrajo previamente del aire para su producción.

“El CO2 y el agua se extraen del aire ambiente y se dividen con energía solar. Este proceso produce gas de síntesis, que después se procesa obteniendo queroseno, metanol u otros hidrocarburos combustibles, que están listos para su uso en la infraestructura de transporte global existente”, de acuerdo a Steinfeld.

“Los combustibles neutros en carbono son cruciales para hacer sostenible la aviación y el transporte marítimo”, concluye este experto.

Texto y fotos: EFE

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