Repudio a violencia hacia la mujer

Las mujeres develan La Antimonumenta, un símbolo para exigir justicia por las víctimas de la violencia de género;  señalan estar cansadas de salir a la calle con miedo

Más de 300 mujeres de diferentes colectivos y sociedad en general marcharon desde el parque de La Mejorada hasta el remate de Paseo Montejo, como parte del movimiento #25N que se realizó en todo país, para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con el único objetivo de exigir un alto a la violencia feminicida.

Durante su recorrido, en el cual gritaron diferentes consignas en apoyo a todas aquellas que sufren violencia, y que han sido asesinadas, las participantes iban vestidas de negro, algunas con la cara cubierta, otras con pintura, carteles en mano, encabezadas por un grupo que animaba este derrotero al ritmo de batucada y cantos de lucha a favor de los derechos de las mujeres.

Durante su posicionamiento, el grupo de mujeres reprochó a las autoridades por ser omisas ante estos casos de feminicidio, y sobre la grave situación que viven estas mujeres. “El sistema de justicia ha sido gris, indiferente, por lo que también estamos sufriendo violencia institucional”, aseveraron. 

Señalaron estar cansadas de salir a las calles con miedo, ya que las autoridades no garantizan la seguridad de las mujeres. 

“La violencia en contra de este grupo se ha incrementado durante la pandemia, pues las víctimas están encerradas con sus agresores, esta situación es grave, por lo que también hay que tomar en cuenta a las mujeres indígenas que sufren triple discriminación, por el hecho de ser mujeres, indígenas, y pobres”, afirmaron. 

Al término de la marcha, las mujeres se reunieron en el remate de Paseo Montejo, donde develaron “La Antimonumenta”, que es un símbolo que han usado los grupos y colectivos feministas para exigir justicia por las víctimas de la violencia de género y feminicidio que se han registrado en todo el país.

“Este es un símbolo de ausencia, de lucha, que llama a hacer memoria y a no dejar que los nombres de aquellas que han sido asesinadas o víctimas de violencia desaparezcan”, manifestaron.

Las asistentes hicieron un minuto de silencio, junto a esta estructura, la cual fue develada por Ligia Canto, mamá de Emma Gabriela Molina Canto quien fue asesinada, y por la señora Lizbeth Martín Esquiliano, madre de Fernanda Gual Martín, joven de 21 años que fue privada de la vida por parte de su pareja. Esto en memoria de las mujeres que han fallecido en manos de su agresor. 

“Hoy estamos unidas y juntas aquí, otro año manifestando la violencia que nos invade en todos los espacios, desde el espacio propio como lo son nuestros cuerpos y sentimientos. Continuamos resistiendo frente a un mundo que aún nos pide aguantar la violencia, guardar silencio y no hablar de lo que nos lastima, de seguir llorando solas y creyendo que todo es por nuestra culpa”, expuso Martín Esquiliano. 

A su vez, Ligia Canto recordó que su hija Emma Gabriela fue encarcelada, despojada de sus hijos, víctima de persecución, de la compra de conciencias con veredictos adversos. “Gaby, a pesar de tener todo en su contra se atrevió a encarar a las autoridades, que fueron indiferentes y omisas, quién pedía auxilio a una sociedad que se negó a escuchar”, expresó.   

Según datos de agrupaciones y colectivas feministas, en lo que va del año, en Yucatán se han registrado 8 feminicidios, y en lo que va de la administración del gobernador Mauricio Vila, se han contabilizado un total de 26.

Texto y fotos: Georgina Bacelis

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